A doce  años  de  la  entrada  en  vigencia  de  la  Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Protocolo facultativo, desde el Consejo Nacional de Atención Integral a la Persona con Discapacidad, CONAIPD, reiteramos nuestro compromiso con la población en condición de discapacidad, sus familias, los colectivos organizados y la sociedad en general, para  realizar los máximos esfuerzos y  garantizar el cumplimiento de la misma, propiciando condiciones  de  inclusión  y  el cumplimiento  de  los  derechos  de  las personas  con discapacidad,  que  permitan  su  pleno  desarrollo. 

En el marco de nuestras competencias, nos hemos comprometido con la   promoción, garantía, respeto y cumplimiento de los derechos humanos de la población en situación de discapacidad, reafirmando la universalidad sin discriminación, haciendo énfasis en su dignidad inherente. El CONAIPD trabaja para generar espacios de participación ciudadana y democracia, con el propósito de establecer las condiciones propicias para que el Estado salvadoreño impulse acciones que les permitan superar los obstáculos y barreras creadas a partir de prejuicios, estereotipos y estigmas.  

Siguiendo el cumplimiento de la Convención, el CONAIPD propicia la transversalización del enfoque de derechos desde la convivencia social, generando prácticas que contribuyan a la inclusión y el goce pleno del derecho al desarrollo de la población con discapacidad basado en el acceso a la equiparación oportunidades. 

Las personas que viven con discapacidad son más vulnerables en situaciones de emergencias, por lo que, también se deben sumar esfuerzos para extremar las medidas inclusivas, de protección, atención y reducir los impactos negativos a los grupos considerados como vulnerables.

Nuestros esfuerzos se orientan a trabajar por la armonización del marco legal vigente y su cumplimiento, por lo que instamos a las instituciones públicas y privadas a sumarse a los esfuerzos por el desarrollo y la inclusión, que permitan el goce de los derechos fundamentales de las personas con discapacidad, como lo establece la Convención, constituyéndose en elementos activos de las transformaciones sociales y la generación de oportunidades.

Antiguo Cuscatlán, 3 de mayo de 2020